miércoles, 9 de junio de 2010

Frena, piensa, sigue...

Es entretenido como uno va viajando en un auto por la carretera, no hay semáforos por delante, solo autos que pasan al lado tuyo, y uno que otro disco donde controlamos la velocidad, 120 Km/hr., 100Km/hr. o sea un sin fin de carteles que nos van controlando la velocidad, pero ahora la verdad es que también uno tiene que llegar a una ciudad y uno se encuentra con que la velocidad máxima son 50 Km/hr. donde ya no está tu único auto en la carretera, sino que tienes 20 autos a tu lado y muy pegados al tuyo, por lo que cualquier movimiento en falso y rayas el auto de al lado...

Y nos empezamos a enojar, nos empezamos a molestar, empezamos a conocer la luz roja de un semáforo, que el auto de adelante está en pana, que la persona de adelante le teme a andar a mayor velocidad, que esto que lo otro... y comienzo a echarle la culpa al resto, ¿y io?, io la verdad me encanta ir rápido, me encanta seguir en el camino sin demora, me encanta llegar a tiempo a cualquier lugar, pero ahora, ahora la verdad disfruto las luces rojas, porque al momento de parar, al momento de frenar en la vida pienso, analizo, vivo, pienso otra vez, respiro, sonrío, vivo, oro, canto una canción vieja "Y tenía un lunar, en la mejilla"... recuerdo, vivo, pero por sobretodo aprendo, aprendo que esto no es fácil, que poner primera es más difícil que prender el motor, que pasar a segunda tiene una mayor responsabilidad que revisar los espejos en el auto, que poner tercera es empezar a agachar el moño y ponerse responsable de lo que estoy haciendo, ya en cuarta nos vamos como avión y en quinta, nadie me alcanza, pero a lo lejos, un semáforo en rojo me está esperando, y bajo la velocidad para pillar el verde y poder seguir con la velocidad con la que iba, pero, pero, el semáforo no cambia de color, nos mantenemos en rojo, y ahí voy resignado a bajar la velocidad, a frenar para pensar, respirar, pensar otra vez, cantar una canción antigua "eres tan distina a todas", recordar, sonreír, silbar, pero por sobretodo volver a aprender...

¿Algo que decir?, me encanta viajar, me encanta sentir el viento rozar mi rostro, ver como me acaricia cada centímetro de mis mejillas, me encanta vivir, me encanta estar aquí presente en el presente, disfrutar que las cosas pasan, teniendo metas, pero trabajando en el ahora por conseguirlas...

¿Un abrazo?, la verdad solo te lo entregaría a ti, a quien he aprendido a conocer en este tiempo, a re-conocer muchas veces, pero dichoso de que seas tú quien guíe mis pasos, quien guíe mi vida hacia ti...

¿Un beso?, solo estará reservado para la persona que tú indiques, a quien lo necesite... gracias por soplar en mi rostro y ser quien eres conmigo... que a pesar de que caigo, siempre estás ahí para tenderme una mano y volver a entregarte un abrazo, por ser fiel tanto a mi como a la humanidad, quienes te niegan, quienes no quieren reconocerte como el Kyrios de la Vida...

¿Un sentimiento?, amor solo ese sentimiento perdura en mi corazón, amor para ti, amor el resto y para el que tú digas que tenga que entregarle amor, porque sabemos que tenemos una entrega infinita, a veces sin medir las consecuencias...

Gracias...

Lucas 9;23

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